Las plazas, parques y rincones más icónicos de la ciudad se convertirán en el epicentro de la creatividad, donde artistas locales e internacionales desplegarán sus habilidades para conquistar al público coruñés con acrobacias imposibles, carcajadas aseguradas y puestas en escena sorprendentes. La organización ha pensado en todo para garantizar el éxito del evento, previendo cualquier inclemencia meteorológica que pueda surgir en el entorno atlántico. Por ello, en caso de lluvia, la magia no se detendrá: todos los espectáculos previstos se trasladarán automáticamente al Rocódromo del Polideportivo de Riazor. Esta alternativa asegura que la diversión y el espectáculo continúen con total normalidad, manteniendo el espíritu festivo intacto. Es, sin duda, una oportunidad única para vivir el arte urbano en su máxima expresión, fomentando la convivencia y la cultura en un entorno familiar, dinámico y, sobre todo, lleno de alegría.